Evidentemente la mala alimentación altera todas las funciones de nuestro organismo y la fertilidad no es una excepción.

Debemos pensar que nuestro cuerpo es una máquina que precisa de un  aporte de buen combustible, este combustible sería los alimentos que ingerimos por lo que cuanto mejores sean, mejor funcionará nuestra máquina.

La desnutrición ocasiona esterilidad, pero este no es un problema habitual de nuestra sociedad. Sin embargo la mala nutrición secundaria a una alimentación desequilibrada, si que es un problema serio en nuestra sociedad.

Vivimos un momento, en el que hemos introducido hábitos alimenticios no suficientemente equilibrados, y hemos olvidado nuestra dieta mediterránea.

La ingesta excesiva de proteína animal y grasas saturadas, integrantes de las carnes rojas y la bollería industrial, no solo estropean la fertilidad sino también nuestra salud general.

Por lo tanto, tenemos que intentar tener una dieta equilibrada con una ingesta rica en frutas y verduras como fuente de vitaminas, elementos antioxidantes y fibra. Carnes blancas, huevos, pescado azul  como integrantes de proteínas y deberemos disminuir los dulces y las carnes rojas.

No olvidemos que lo mejor es comer un poco menos de lo que nos apetece, pero de todo.